Amor mío, me voy antes de que te vayas, me voy antes de que tu deseo muera, entonces, sólo nos quedaría la ternura y sé que no sería suficiente. Me voy antes de no ser feliz; me voy llevándome el sabor de nuestros abrazos, tu olor, tu mirada, tus besos. Me voy con el recuerdo de mis mejores años, lo que tú me has dado. Te beso infinitamente, hasta morir. Te he querido siempre. Sólo te he amado a ti. Me voy para que no me olvides nunca.
"El marido de la peluquera" Patrice Leconte, 1990.